El blog Reflexiones y sentimientos está hecho con mucho cariño e ilusión a partir de citas, pensamientos, frases y vivencias. En la mayoría de las ocasiones las reflexiones nos sirven como meditación ante aquella situación que parecía un problema insalvable, nos hacen más conscientes de que las cosas además de ser como son también dependen de cómo las vivimos. Mi consejo es invitaros a leer las reflexiones muy poco a poco, incluso sólo una cada vez, para poder saborearlos y asimilar así mejor su enseñanza.

Náyade García

Las virtudes

(Clic en la imagen para agrandar)


Las virtudes son la belleza de una persona;
son lo que hacen a una persona especial y distinta;
son el color, la forma y el perfil de su personalidad.
Determinan la forma en que una persona hace las cosas;
la forma en que se mueve, habla y viste.
La persona con virtudes quizás no tenga dinero
pero siempre dará la impresión de riqueza porque
todo lo que le rodea será de calidad.

Las virtudes brillan hacia el exterior y hacia todo:
hacia el cuerpo, el entorno y,en el fondo,
hasta el corazón del planeta;
llenan lo que está vacío, sanan lo que está enfermo
y calman lo que está intranquilo.

Un ángel en la Tierra



Un niño que estaba por nacer, le dijo a Dios.

Me vas a enviar mañana a la tierra; pero ¿Cómo viviré tan pequeño e indefenso como soy?

Entre muchos Angeles escogí uno para ti, que te esta esperando:

El te cuidará.

Pero dime: aquí en el cielo, no hago más que cantar y sonreír, eso basta para ser feliz.

Tu Angel te cantará, te sonreirá todos los días y tu sentirás su amor y serás feliz.

Y ¿Cómo entender cuando la gente me hable? si no conozco el extraño idioma que hablan los hombres?

Tu Angel te dirá las palabras mas dulces y mas tiernas que puedas escuchar, y con mucha paciencia y cariño te enseñará a hablar.

Y, ¿Qué hará cuando quiera hablar contigo?

Tu Angel te juntará las manitas y te enseñará a orar.

He oído que la tierra hay hombres malos ¿Quien me defenderá?

Tu Angel te defenderá aun a costa de su vida.

Pero estaré siempre triste porque no te veré más señor.

Tu Angel te hablará de Mi y te enseñará el camino para que regreses a mi presencia, aunque; Yo siempre estaré a tu lado.

En ese instante, una gran paz reinaba en el cielo pero ya se oían voces terrestre, y el niño presuroso, repetía suavemente:

Dios mío, si ya me voy, dime su nombre, ¿Cómo se llama mi Angel?

Su nombre no importa, tu le llamarás "Mamá".

Tus lagrimas

(En memoria de Martín José González Rodríguez, cuya vida fue truncada por una grave enfermedad siendo muy joven )



Cuentan que había una vez un señor que padecía lo peor le le puede pasar a un ser humano: su hijo había muerto.
Desde la muerte y durante años no podía dormir. lloraba y lloraba hasta que amanecía.
Un día, cuenta el cuento, aparece un ,ángel en su sueño.
Le dice:
- Basta ya.
-Es que no puedo soportar la idea de no verlo nunca más.
El ángel le dice:
-¿Lo quieres ver?
Entonces lo agarra de la mano y lo sube al cielo.
-Ahora lo vas a ver, quédate acá.
Por una acera enorme empieza a pasar un montón de chicos, vestidos como angelitos, con alitas blancas y una vela encendida entre las manos, como uno se imagina el cielo con los angelitos.
El hombre dice:
-¿Quiénes son?
Y el ,ángel le responde:
-Éstos son los chicos que han muerto en estos años y todos los días hacen este paseo con nosotros, porque son puros.....
- ¿Mi hijo está entre ellos?
-Sí, ahora lo vas a ver.
Y pasan cientos y cientos de niños.
-Ahí viene (avisa el ,ángel)
y el hombre lo ve. Radiante, como lo recordaba.
Pero hay algo que lo conmueve: entre todos el único chico que tiene la vela apagada, y él siente una enorme pena y una terrible congoja por su hijo.
En ese momento el chico lo ve, viene corriendo y se abraza a él
Él lo abraza con fuerza y le dice:
-Hijo,¿por qué tu vela no tiene luz? ¿no encienden tu vela como a l9os demás?
-Sí, claro papá, cada mañana encienden mi vela igual que la de todos, pero...¿sabes qué pasa? cada noche tus lágrimas apagan la mía.

Cuerpo y Alma


Oculto bajo la tenue luz que dilata sus pupilas. Atento y vigilante a no despertar la más mínima sospecha, recorre sigiloso el pasadizo que separa su alma del yugo. Cree haber encontrado la salvación en un par de cálidos ojos, como estanques de esmeralda agua perfumada. Estos globos oculares, a simple vista esmerilados, parecen hechizarle, intentándole llevar al precipicio. Si bien, es un hombre de fe, a su alma ahora no le importa nada, pues la esperanza la encuentra cautiva en esas bengalas que le extasían.

Persigue su sueño con la cándida idea de poder adueñarse de otro ínfimo intervalo de tiempo entre su fin, y su renacimiento. Dobla la esquina a la izquierda, y continúa al compás de los pasos de esa figura divina.

El frío se respira, y ni el humo de los cigarrillos parece inculcar a su pálido cuerpo un hálito de vida. Parece perdido, está absorto, parece muerto, pero su corazón aún late. Inyectado de sangre y adrenalina, se ve recorriendo embelesado, las viejas calles empedradas.

Podría decirse que en su mirada se dibuja la lujuria, parece tener su alma un etéreo tinte libidinoso; aunque en realidad, no son carnales sus intenciones. Contrasta su naturaleza humana con la de la cósmica mujer, que parece inmaculada. Aunque pálida, fría y calculadora, exuda seducción. ¿Será una autómata? A simple vista lo parece.

La noche, curiosa acerca del desenlace de esta extraña persecución. Ni la luna se atreve a menguar, admira estupefacta la obra que se lleva a cabo. ¿Acaso este día estaba destinado a ser así? ¿En las páginas del libro de la vida estaba escrito que el tiempo se detendría? Hasta Dios se sorprende del misterio que envuelve a estas dos almas en pena.

¿Almas en pena? No, almas en fuga como notas de alguna melodía perdida. ¿Dios en algún punto de la creación estableció que el amor tenía que ser específicamente de los vivos? No, nunca lo hizo.

Engendran extrañeza estos dos, que camina uno delante del otro, y parece huirle. El luminoso Arco los saca de su éxtasis, y les propina una buena dosis de realidad, no están solos. Todo esto tiene una atmósfera macabra, el miedo se apodera de los corazones que rezan, y entre la confusión de la vida y de la muerte, las dos sogas que son sus caminos se van entrelazando.

Cada piedra forja en su interior un amor indescriptible por esta tierra antigua, que los seduce con su serenidad y olor a esperanza. Cada luz parece desarrollar alas y acoplarse a la cadena que invisible, va uniendo estas dos almas, como luciérnagas amotinándose en contra del negativismo, simulando minúsculos cupidos.

La gente duerme, ignorando toda la magia que ocurre en su derredor. El oxígeno es denso, y se dificulta la respiración. Los suspiros que se escapan de ambos cuerpos parecen susurros de amor.

En dirección a un coloso dormido, se enredan en las laberínticas calles de esta joya del tiempo. Increíble el imaginar que Cronos ame tanto un lugar, que le otorgue el don de la inmortalidad.

Perenne y bendita esta tierra, madre de madrigales, coplas, cantares, soñares, pinturas, figuras, fantasmas, leyendas y verdades. Destila un aroma a rosas perpetuas, como pulverizadas en su superficie, y esparcidas por todas sus almas y santuarios de piedra. Mientras todo aquí tiene su propia melodía, los dos amantes cambian de ruta, y parecen dirigirse al este de un palacio, prisión de espíritus.

Aunque a veces paradójico, malicioso, irónico, onírico, pero en fin enigmático, el corazón femenino es lo más grande que puede añorar un hijo de Adán. Amedrentados, algunos corazones al despojarse de sus corazas huyen como queriendo librarse de las fauces de la pasión. ¿Es acaso esta la razón por la cual huye la bella? No sabría definir lo que ocurría en su interior, pero su faz parecía melancólica y preocupada; él, en cambio, tenía en sus ojos la típica ilusión. El fuego de la vela de su alma se incendiaba.

El camino parece haber terminado, porque se hallan a pocos metros de una reja que limita la entrada a los dominios de la muerte. Se intuye en el subconsciente la importancia y sublimidad de esta “ciudad muerta”. Sólo hace falta valentía para habitar en ella, y por si fuera poco, dejar como único requisito, una mínima cuota que nadie reniega pagar, una tarifa para descansar en paz… hay que dejar el alma encadenada al umbral del más allá y el menos acá.

La rendija se abre sin mano alguna, como empujada por el viento, y el chirriante eco que produce infunde pavor.

Ahora sí, aminoran la velocidad de sus pasos, caminan, casi arrastrando los pies, dejando tirado el calzado. Llegan a un blanco mausoleo y la fémina, se pone de rodillas, frente a una especie de cruz oxidada, ¿acaso oxidada por el llanto conmovedor de los ángeles? Él se pone a su lado, y juntos contemplan este mortuorio edificio.

Cierran sus ojos, y en actitud de oración, elevan a Dios una plegaria. Abren los ojos al mismo tiempo, se ponen de pie, se clavan mutuamente sus miradas, se sonríen, se toman de la mano y sin decir nada, se dan un beso que les entibiece el corazón. Él derrama una lágrima sobre el pecho de ella; ella regala un beso a la frente de aquél.

En la pupila de ella se observa ahora un esqueleto, en la pupila de él se refleja un espíritu. Cuerpo y Alma, en matrimonio, resultan uniéndose en el camposanto. ¿Y la mutua plegaria elevada al Todopoderoso? Estar juntos, aún después de la vida.

¿Será posible el dejar de vivir, y aún así seguir amando? El amor después de la muerte, es vida. En verdad, el amor es lo que mantiene vivos a nuestros muertos.

El sacrificio de una madre


Estaba sola, a sus tiernos 17 años ya era madre de un niño pequeño y llevaba otro en el vientre. Perdió a su madre, ella no sabía oficio alguno, y ¿quién la iba a emplear con un niño pequeño y otro en el vientre? Qué difícil es conseguir el pan cuando se es joven y desamparada. Su niño le pedía comida y ella se desgarraba en su dolor.
Aquella tarde con su gran barriga fue a la iglesia, la enorme panza le hizo difícil hincarse pero una vez de rodillas, lloró con profunda tristeza, luego miró el cristo crucificado y le dijo (pensando en el hambre de su niño, y en su propia hambre):
- Padre, yo no quisiera, pero en cuanto este niño nazca ya decidí lo que haré, mientras tanto pediré limosna si es necesario.
Y en verdad, hubo días que no tuvo que hacer, otros en cambio lavaba ropa ajena, limpiaba los vidrios de los carros, cualquier cosa y cuando su niña nació, una esquina oscura fue el testigo fiel de una más que se dedicó al más antiguo de los oficios. Al principio fue difícil, pero sus hijos necesitaban muchas cosas. Y así, con mucha humildad pero mucho amor, les dio siempre lo necesario, aún a costa de su propio sacrificio.
Los años pasaron y cuando sus hijos crecieron, ella orgullosa de verlos ya casi profesionales, pensó en que había llegado el tiempo de descansar. Aún era joven, pero la vida que llevaba la había envejecido, y estaba enferma de tanto sufrir. Pero un día, una mala lengua, de esas que no sienten vergüenza de clavar en los demás el dolor de sus puñales malintencionados, le contó un día a la joven el pasado de su madre. Esa noche, cuando volvía cansada a casa, y las gruesas gotas de una tormenta caían en los techos de las casitas del barrio, la primera mirada que encontró al entrar fue la de su hija, quien al verla le dijo:
- ¡Vete no quiero verte, hoy supe que eres una prostituta, vete porque no eres digna del amor de tus hijos, me das asco!
Ella no supo que responder, sabía que un día lo sabrían, siempre lo temió y siempre pensó que la reacción de ellos no sería agradable. Pero darles asco, eso no, esa palabra fue un puñal que certero se clavó en su alma, y corrió, corrió bajo la lluvia que parecía compartir con ella su dolor derramando en su rostro, un copioso llanto.
Cuando empezó a amanecer, ella lloraba aún sentada en la cuneta, varias cuadras lejos de su casa. De pronto, una cálida sábana le cubrió la espalda y al volver, vio al mayor de sus hijos:
- Madre, toda la noche te he buscado, ven, volvamos a casa.
- No -le dijo-, tu hermana me desprecia, no sé si tú ya lo sepas.
- ¿Saber qué? Yo sólo sé que te quiero mucho, nada que venga de ti me avergüenza. Tú no eres más que una mujer valiente que se enfrentó a la vida como pudo para dar de comer a sus hijos.
Esa mañana los hermanos pelearon como nunca, ante la angustiada mirada de su madre:
- ¡Que se vaya! ¿No ves que es una cualquiera?, ¿no te da pena su oficio? A mí me da vergüenza que mis amigos sepan lo que ella es, y ya poco me falta para ser una profesional.
- Pues vete con tus amigos que yo me quedaré a cuidarla. Yo no me he olvidado de las veces que se sacó el pan de la boca para dárnoslo y de las noches que veló junto a nuestra cama cuando estábamos enfermos. Tú y yo no tuvimos padre porque nos abandonó, pero en cambio tuvimos una madre que todo nos lo dio, ¿o es que alguna vez te faltó algo? Yo sólo sé, que lo que soy se lo debo a ella. Si tú la desprecias, pues vete que yo la amaré por los dos. Y así fue.
Los días y las noches de un largo año pasaron, y aquella muchacha que con ímpetu de conquistador salió de su casa segura de sí misma, nunca se graduó, pero en cambio encontró el amor. El amor traidor de un hombre que después de burlarse de ella aprovechándose de su inexperiencia, la abandonó, -como un día otro cobarde abandonara a su madre- dejándola con un hijo en el vientre, sola como aquella a la que tan duramente había criticado, con hambre también, y peor aún porque el remordimiento de la crueldad con su madre la atormentaba tanto, que había envejecido rápidamente. Por hambre y por remordimiento volvió al hogar.
Entró a la casa (de la que aún conservaba las llaves), su hermano sentado en el comedor la miró fijamente, pero no había en su mirada reproches sino amor.
- Vengo -le dijo-, a pedirles perdón a ti y a mi madre, a quien tanto hice sufrir.
El hermano bajó la mirada un momento, y luego le dijo:
- Sígueme.
La joven lo siguió varias calles hasta llegar a un cementerio, y ahí entre las primeras tumbas de la entrada, blanca se erguía la tumba de su madre.
- ¡¡¡Nooo!!! Gritó espantosamente, porque se le desgarró el alma, y llorando se echó sobre la tumba, besó la tierra y arañando el cemento pedía perdón. ¿Por qué?, se preguntaba, ¿por qué no pude ver a mi madrecita por última vez?, ¿por qué no pude pedirle perdón de rodillas, besar su frente, velar su cuerpo? ¿Por qué te fuiste madrecita sin yo decirte mi último adiós? Allí postrada sobre la tumba de su madre lloró el llanto más amargo de su vida.
El hermano, que a pesar del dolor conservaba la calma, le dijo:
- ¿Sabes? hasta en el último momento te llamó, aquella noche de lluvia le hizo daño, le dio pulmonía. Pero no llores, ella nos ha perdonado a los dos, yo también fui culpable por no perdonarte, no te busqué aunque ella me lo suplicó muchas veces, y la dejé consumirse de tristeza.
Pero aún en su lecho de muerte, ella te bendijo, y me pidió que si volvías te recibiera con los brazos abiertos, como ella lo hubiera hecho, y que de ahí en adelante fuéramos unidos y nos amáramos como siempre nos enseñó.
Los hermanos se retiraron lentamente, y no pudieron escuchar que en la brisa suave que acariciaba sus frentes su madre les bendijo por última vez.
La madre no es buena ni mala: es madre. No nos toca a nosotros como hijos juzgar sus actos, porque es la propia vida la que con profundas heridas nos cobra el dolor que le hayamos causado. No olvidemos que después de Dios, sólo tenemos el amor de nuestra madre.
Si aún conservas a tu madre, venérala como un ángel, y si ella te lastima perdónala, pero jamás la señales, jamás la ofendas, jamás la desprecies, ni te avergüences, porque el llanto de remordimiento que has de llorar, ese es en verdad el llanto más amargo.

Volver a empezar

Para todos aquellos que se encuentren vencidos, tristes o que creen que en la vida ya nada es posible, les dedico con todo mi corazón este tema.

Todo lo que sucede en el día a día hace que una persona se plantee muchos cambios en su vida. Muchas veces esos cambios suelen ser duros de asumir, y otras muchas no son lo suficientemente agradables o suponen demasiados inconvenientes.

LLEGASTE A MI VIDA CUANDO MENOS LO ESPERABA Y MAS TE NECESITABA

(Dedicado a una persona en especial, no necesito decir quien es, el lo sabe y yo también )


Llegaste a mi vida y desde ese día, mi vida eres tú"...
Eres ese ser tan especial, que me da su amor incondicional, que me entrega su alma pura y no exige nada, eres mi fuerza, mi vida entera, la luz que me ilumina, la estrella que hallé escondida.

Qué dicha haberte conocido, mis días y noches tristes se han ido, mis mañanas son claras y hermosas, contigo he aprendido que cuando se ama de verdad se puede lograr la felicidad esperada.

Soy feliz entre tus brazos, que me dan calor, me envuelves en una brisa suave y cálida siempre,eres ese rayo de luna que entra por mi ventana y acaricia mi rostro, susurrando al oído "Duerme ángel mío"

Tú que cubres mis ojos con nuevos amaneceres,el que me abriga con su sombra de amor.
Eres ese ser que disminuyó el peso de mi soledad, me has devuelto la ilusión que palpita fuertemente dentro de mi corazón.

La vida ha vuelto a sonreírme, porque con tu amor, mi vida realmente a cambiado.

Tu llegada hizo, que el pasado desapareciese por completo y mis ojos vieran mas alla....hacia un futuro contigo

La felicidad es como una alcancía


Nunca prives a nadie de la esperanza; puede ser lo único que una persona posea.
No tomes decisiones cuando estés enojado.
Cuida tu postura física.
No pagues un trabajo hasta que no esté concluido.
Cuídate de quien no tenga nada que perder.
Aprende a decir "no" con cortesía y presteza.
No esperes que la vida sea justa.
No dudes en perder una batalla, si esto te lleva a ganar la guerra.
No aplaces las cosas. Haz lo que sea preciso en el momento preciso.
No temas decir "no sé“ y "lo siento".
Contempla el amanecer por lo menos una vez al año.
Mira a los ojos a las personas
Di “por favor” y "gracias" con frecuencia.
Gasta menos de lo que ganas.
Trata a los demás como quisieras ser tratado.
Aprende a guardar secretos.
Reconoce tus errores.
Di siempre la verdad.
No cuentes todo lo que oigas, no digas todo lo que piensas.
En vez de criticar, elogia a las personas.
Aprende a escuchar, es un arte.
No creas todo lo que oyes.
Disfruta la belleza.
Escoge bien a tu pareja, de ahí se deriva la mayor parte de tu felicidad.
No pierdas tu control en ningún momento, respira.
Tu eres tal como respiras.
Medita treinta minutos todos los días.
Disfruta del descanso !
Conserva tus amigos.
Se honesto, gánate el respeto.
Tienes derecho a ser feliz !
Desecha el odio y el rencor, te hacen más daño a ti.
Hay cosas que no regresan : La palabra dicha, el tiempo transcurrido y las oportunidades.
Haz una sola cosa a la vez.
La inmortalidad existe, se llama conocimiento, pregunta lo que no sabes y recuérdalo para cuando te pregunten.
Descubre placer en lo elemental, comer, respirar, caminar, saborear, tocar, ver, dormir….
La felicidad es como una alcancía, echa todo lo que puedas.
Algún día podrás revisar lo que echaste y morir de la risa ………………

SOLAMENTE TEN FE


Tantas veces caminamos en esta vida sin rumbo, sin saber a dónde vamos y sin embrago, buscando la felicidad.
La encontramos,sí, pero la intentamos encontrar en nosotros mismos... hasta que un día, uno de esos días, en que todo parece caerse, nos encontramos a alguien que nos dice "Solamente ten fe". Y con estas palabras, que pueden resonar de mil maneras en nuestro corazón, entonces, sólo entonces, empieza a tomar sentido nuestra vida, nuestra existencia. La vida toma tonalidad, color, belleza...
Quien ha descubierto esto, ha descubierto la Vida.

Nada en la vida ocurre por casualidad...

Si un día al despertar, tu encontraras al lado de la cama , un lindo paquete envuelto con cintas coloridas, tu lo abrirías, antes de lavarte el rostro , rasgando el papel curioso para ver lo que hay adentro...

Tal vez hubiese allí algo que a ti no te gustase mucho...entonces tu guardarías la caja,pensando que hacer con aquél regalo aparentemente “inútil”...

Pero, si al día siguiente hay otra caja, una vez más la abrirías corriendo y si esta vez encontraras algo que a ti te guste mucho...

Un recuerdo de alguién distante... una linda ropa que viste en una vidriera ... la llave de un nuevo coche ...un abrigo maravilloso para los días de frío...o simplemente un ramo de flores de alguién que se acordó de ti...

Y eso ocurre todos los días, pero nosotros no lo percibimos...

Todos los días cuando despertamos ahí esta, en nuestra frente , una caja de regalo enviada por DIOS para nosotros: un día enterito para usarlo de la mejor forma posible !

A veces , viene lleno de problemas , cosas que no conseguimos resolver: tristeza , decepciones , lágrimas...

Pero otras veces , viene lleno de sorpresas, alegrías, victorias y conquistas...

Lo más importante es que , todos los días , DIOS envuelve para nosotros, mientras dormimos, con todo cariño, nuestro regalo : EL DÍA SIGUIENTE !

ÈL acerca nuestros días con cintas coloridas, no importa lo que esté por venir....

Cada día cuando despertamos es un REGALO...

El regalo de DIOS para nosotros.

No siempre ÉL nos manda lo que esperamos o queremos...

Pero ÉL siempre , siempre y siempre nos manda lo mejor, lo que precisamos que es más de lo que merecemos...

Abre tu REGALO todos los días, agradeciendo primero a quién te lo envió, sin importarle lo que viene adentro del “paquete”

Sin duda , Él no se equivoca en el envío de los paquetes.

Si no vino hoy el paquete que tu esperabas... espera...

Ábrelo mañana con más cariño, pues en cualquier momento , los sueños y planes de DIOS llegarán para ti envueltos en el regalo...

DIOS no atiende nuestras voluntades ... y si nuestras necesidades...

Para todos aquellos que en este momento necesiten quien llene de magia sus días


Sé que en este momento
Necesitas un regalo especial que ilumine tu vida
Por eso te envió a mi ángel
Para que llene de magia tus días.
Solo tienes que elevar tu alma
Y sentir su cálida presencia.

Entrégale tus lágrimas, que él las transformará en perlas
Regálale tus silencios que de ellos hará
Dulces melodías que entonara en el cielo.

Mi Ángel te hará un regalo
Será un dulce beso que lloverá del cielo
que sentirás como una caricia

De mi mano amiga.

Y en sus bellas alas de seda
Yo te envió este beso
Para darte mi alegría, mi comprensión
Y una cálida compañía.

No estas sola, no estas solo,
Porque siempre estaré contigo.
En tus momentos de felicidad, yo reiré contigo
Y en tus días de desolación yo te daré abrigo.

Los amigos son Angeles que nos elevan en sus alas
Cuando no podemos volar y desistimos del vuelo.
Que nos besan el alma
Con sus palabras de seda
Que nos toman la mano
Para brindarnos consuelo.

Siente sus alas como te abrazan
Para secar tus lágrimas y darte amor,
Para escuchar tus palabras
Para iluminar tus días
Para brindarte confianza
Y sembrar sosiego a tu andar.

Y si necesitas otro beso
Solo tienes que elevar tu alma
Elévate en sus alas de seda
Y prepárate para volar
En el mágico cielo de un Dios tan amoroso
Que te sostiene en sus brazos llenos de bondad.

Y recuerda que
Este es solo un momento
En que tus alas se han cerrado
Por una tristeza que yace en tu dulce corazón
Pero sé que mi Ángel
Con la dulzura de un beso
Pintará tu tristeza con los colores del amor.

Descansa en la serenidad de espíritu
Que te brinda su presencia
Y disfruta de tu vuelo, solo tienes que creer en ti
Y comienza a volar en los besos
Que llueven desde el cielo
Que son mis brazos
Mis fuerzas, mi ternura
Y mi amistad.

Somos Ángeles en la Tierra

Este premio se lo dedico a Angelet una amiga en la red y a su blog : Somos Ángeles en la Tierra en el que nos dice, tod@s los seres humanos somos ángeles con un solo ala... Así que, abracémonos para que nuestra alma pueda volar...

Ha fallecido el sentido común

Hoy lloramos la muerte de un querido amigo, 'Sentido Común', que ha estado entre nosotros durante muchos años.

Nadie sabe a ciencia cierta cuántos años tenía, puesto que los datos sobre su nacimiento hace mucho que se han perdido en los vericuetos de la burocracia.
Será recordado por haber sabido cultivar lecciones tan valiosas como que hay que trabajar para poder tener un techo propio sobre la cabeza; que se necesita leer todos los días un poco; saber por qué los pájaros que madrugan consiguen lombrices, y también por reconocer la validez de frases tales como 'la vida no siempre es justa' y 'tal vez haya sido yo el culpable'.
Sentido Común vivió bajo simples y eficaces consignas (no gastes más de lo que ganas), y estrategias parentales confiables (los adultos están a cargo, no los niños)
Su salud comenzó a deteriorarse rápidamentecuando se aplicaron reglas bien intencionadas pero
ineficaces: informes respecto a un niño de seis años acusado de abuso sexual por haber dado un beso a una compañera de clase; adolescentes que debieron irse a otro colegio por haber denunciado a un compañero distribuidor de droga, y una maestra despedida por reprender
a un alumno indisciplinado, sólo hicieron que empeorara su condición.
Sentido Común perdió terreno cuando los padres atacaron a los maestros, sólo por hacer el trabajo en el que ellos fracasaron: disciplinar a sus ingobernables hijos.
Declinó aún más cuando las escuelas debieron requerir un permiso de los padres para administrar una aspirina, poner protector solar, o colocar una tirita a un alumno.
Aunque eso sí, no podían informar a los padres si una alumna estaba embarazada y quería abortar.
Sentido Común perdió el deseo de vivir cuando los Diez Mandamientos se convirtieron en material risible, algunas iglesias en negocios, y los criminales empezaron a recibir mejor trato que sus víctimas.
Para Sentido Común fue un duro golpe que uno ya no pueda defenderse de un ladrón en su propia casa,pero que el ladrón pueda demandarnos por agresión; y que si un policía mata a un ladrón, incluso si éste estaba armado, sea inmediatamente investigado por exceso
de defensa, cuando no acusado de gatillo fácil.
Y así, muchísimos casos más de nuestra vida terrenal.
La muerte de Sentido Común fue precedida por la de sus padres,Verdad y Confianza; la de su esposa, Discreción; la de su hija, Responsabilidad, y la de su hijo, Raciocinio .
Le sobreviven sus tres hermanastros:
'Conozco Mis Derechos',
'Otro Tiene la Culpa', y
'Soy Una Víctima de la Sociedad'.
No hubo mucha gente en su funeral porque muy pocos se enteraron de que se había ido.

Reflexion Madre Teresa de Calcuta

EL ZAPATERO


Un día bajó el Señor a la Tierra en forma de mendigo y se acercó a casa del zapatero y le dijo: “Hermano, hace tiempo que no como y me siento muy cansado, aunque no tengo ni una sóla moneda quisiera pedirte que me arreglaras mis sandalias para poder seguir caminando”.

El zapatero le respondió: “¡Yo soy muy pobre y ya estoy cansado que todo el mundo viene a pedir y nadie viene a dar!”.

El Señor le contestó: “Yo puedo darte lo que tú quieras”.

El zapatero le preguntó: “¿Dinero inclusive?”.

El Señor le respondió: “Yo puedo darte 10 millones de dólares, pero a cambio de tus piernas” “¿Para qué quiero yo 10 millones de dólares si no voy a poder caminar, bailar, moverme libremente?”, dijo el zapatero.

Entonces el Señor replicó: “Está bien, te podría dar 100 millones de dólares, a cambio de tus brazos”.

El zapatero le contestó: “¿Para qué quiero yo 100 millones de dólares si no voy a poder comer solo, trabajar, jugar con mis hijos, etc.?.

Entonces el Señor le dijo: “En ese caso, yo te puedo dar 1000 millones de dólares a cambio de tus ojos”.

El zapatero respondió asustado: “¿Para qué me sirven 1000 millones de dólares si no voy a poder ver el amanecer, ni a mi familia y mis amigos, ni todas las cosas que me rodean?”.

Entonces el Señor sonrió y le dijo: Ay hijo mío, como dices que eres pobre ¿; si te he ofrecido ya 1600 millones de dólares y no los has cambiado por las partes
sanas de tu cuerpo! Eres tan rico y no te has dado cuenta
Sólo pensemos hoy en todo lo que podemos agradecer a Dios, y démosle gracias
pues es El quien nos ha dado la salud. No pidamos tanto dinero, pues es mejor tener todo nuestro cuerpo sano a tener todo el dinero del mundo.

Reflexiones de una madre

La balanza de plata.


En la esquina de mi calle hay una tienda de telas, que está cerrada desde hace tiempo.
Un día , un grupo de niños, entraron en la tienda y encontraron una balanza de plata, escondida tras un mostrador.
La balanza tenía un gran adorno en el centro, que era algo misterioso.
Pronto descubrieron que no era una balanza normal.
No pesaba manzanas, tomates, carne o pescado. Lo realmente asombroso era que podía pesar las buenas o malas obras que las personas hacían.
Los niños se dieron cuenta de esto, cuando uno de ellos, decidió tocar el centro de ella. De repente la balanza se iluminó.
El niño se mareó y cayó al suelo.
Uno de los lados de la balanza se inclinó y comenzaron a salir de él, estrellas, muchas estrellas. Aparecieron ante ellos todas las buenas obras realizadas por el niño. Había sido bondadoso y comprensivo con los demás.
Al rato, el niño se levantó y comenzó a recuperarse.
Otro niño, quiso intentarlo también. Puso su mano sobre el centro de la balanza de nuevo y ésta volvió a iluminarse.
Esta vez, no salieron estrellas, sino espadas. Este niño no había sido tan generoso como el otro, era un niño egoísta aunque, como era un niño, todavía podía aprender a compartir.
La balanza, les enseñaba lo bueno o malo que tenían en sus vidas y que podrían mejorar.
Así pasaron los años. Los niños seguían consultando a la balanza siempre que tenían dudas sobre cómo debían actuar o pensar.
Pero un día, la balanza dejó de iluminarse y los niños se hallaban un poco desorientados y tristes.
¿Quién les guiaría a partir de ahora?.
¿Por qué les había abandonado?.
La balanza se iluminó por última vez, y les explicó por qué ya no podía ayudarles más.
¡Ahora, debéis pensar por vosotros mismos!.
¡Ya sois grandes y lo suficientemente inteligentes para hacerlo!.
¡Os deseo mucha suerte!. Al decir esto la balanza se apagó.
Al principio, los niños estaban muy apenados, pero con el paso del tiempo se dieron cuenta que era lo mejor para ellos.
Aprendieron a ser responsables por si mismos, pero nunca olvidaron los buenos consejos de la sabia balanza.
Por todo ello, siempre la recordaron como la balanza de la sabiduría.

VIVIR JUNTOS


Cuenta una leyenda de los indios Sioux que, cierta vez, Toro Bravo e Nube Azul llegaron tomados de la mano a la tienda del viejo hechicero de la tribu y le pidieron:

- Nosotros nos amamos y vamos a casarnos. Pero nos amamos tanto que queremos un consejo que nos garantice estar para siempre juntos, que nos asegure estar uno al lado del otro hasta la muerte. Hay algo que podamos hacer?

Y el viejo, emocionado al verlos tan jóvenes, tan apasionados y tan ansiosos por una palabra, les dijo:

- Hacer lo que pueda ser hecho, aunque sean tareas muy difíciles. Tu, Nube Azul, debes escalar el monte al norte de la aldea solo con una red, cazar el halcón más fuerte y traerlo aquí, con vida, hasta el tercer día después de la luna llena. Y tú, Toro Bravo, debes escalar la montaña del trueno; allá encima encontrarás a las mas brava de todas las águilas. Solamente con una red deberás atraparla y traerla para mí, viva!

Los jóvenes se abrazaron con ternura y luego partieron para cumplir con la misión.

El viejo las sacó de las bolsas y constató que eran verdaderamente hermosos ejemplares de los animales que él les había pedido.

-Y ahora, qué debemos hacer? Los jóvenes le preguntaron.

-Tomen las aves y amárrenlas una a otra por las patas con esas cintas de cuero. Cuando estén amarradas, suéltenlas para que vuelen, libres.

Ellos hicieron lo que les fue ordenado y soltaron los pájaros. El águila y el halcón intentaron volar, pero apenas consiguieron dar pequeños saltos por el terreno.

Minutos después, irritadas por la imposibilidad de volar, las aves comenzaron a agredirse una a otra, picándose hasta lastimarse.

Entonces, el viejo dijo:

- Jamás se olviden lo que están viendo. Y este es mi consejo: Ustedes son como el águila y el halcón. Si estuvieran amarrados uno al otro, aunque fuera por amor, no sólo vivirán arrastrándose sino también, mas tarde o mas temprano, comenzarán a lastimarse uno al otro.

Si quieren que el amor entre ustedes perdure, vuelen juntos, pero jamás amarrados.

Libera a la persona que amas para que ella pueda volar con sus propias alas

Esta es una verdad en el matrimonio y también en las relaciones familiares, amistades y profesionales.

Respeta el derecho de las personas de volar rumbo a sus sueños.

La lección principal es saber que solamente libres las personas son capaces de amar.

Cuando me amé de verdad


Cuando me amé de verdad, comprendí que en cualquier circunstancia,
yo estaba en el lugar correcto, en la hora correcta, y en el momento exacto.

Y, entonces, pude relajarme. Hoy sé que eso tiene nombre...

Auto-estima.

Cuando me amé de verdad, pude percibir que mi angústia y mi sufrimiento emocional, no es sino una señal de que voy contra mis propias verdades.

Hoy sé que eso es...

Autenticidad.

Cuando me amé de verdad, dejé de desear que mi vida fuera diferente y comencé a ver que todo lo que acontece, contribuye a mi crecimiento.

Hoy sé que eso se llama...

Madurez.

Cuando me amé de verdad, comencé a percibir como es ofensivo tratar de forzar alguna situación, o persona, solo para realizar aquello que deseo, aún sabiendo que no es el momento o la persona no está preparada... inclusive yo mismo.

Hoy sé que el nombre de eso és...

Respeto.

Cuando me amé de verdad, comencé a librarme de todo lo que no fuese saludable ... Personas, situaciones, todo y cualquier cosa que me empujara hacia abajo. De início, mi razón llamó esa actitud egoísmo.

Hoy sé que se llama...

Amor Propio.

Cuando me amé de verdad, dejé de temer tener tiempo libre y desistí de hacer grandes planes, abandoné los Mega-proyectos de futuro. Hoy hago lo que encuentro correcto, lo que me gusta, cuando quiero y a mi propio ritmo.

Hoy sé, que eso es...

Simplicidad.

Cuando me amé de verdad, desistí de querer tener siempre la razón y, con eso,
erré mucho menos veces.

Hoy descubrí la...

Humildad.

Cuando me amé de verdad, desisti de quedar reviviendo el pasado y de preocuparme con el Futuro. Ahora, me mantengo en el presente, que es donde la vida acontece.

Hoy vivo un día a la vez.

Y eso se llama...

Plenitud.

Cuando me amé de verdad, percibí que mi mente puede atormentarme y decepcionarme.
Pero cuando yo la coloco al servicio de mí corazón, ella tiene una gran y valiosa aliada.

Todo eso es....

SABER VIVIR !

¡Ánimo!


Un grupo de ranas viajaba por el bosque y, de repente, dos de ellas cayeron en un hoyo profundo. Todas las demás ranas se reunieron alrededor del hoyo.

Cuando vieron cuan hondo era el hoyo, le dijeron a las dos ranas en el fondo que para efectos prácticos, se debían dar por muertas.

Las dos ranas no hicieron caso a los comentarios de sus amigas y siguieron tratando de saltar fuera del hoyo con todas sus fuerzas. Las otras seguían insistiendo que sus esfuerzos serían inútiles.

Finalmente, una de las ranas puso atención a lo que las demás decían y se rindió.

Ella se desplomó y murió. La otra rana continuó saltando tan fuerte como le era posible.

Una vez más, la multitud de ranas le gritaba y le hacían señas para que dejara de sufrir y que simplemente se dispusiera a morir, ya que no tenía caso seguir luchando.

Pero la rana saltó cada vez con más fuerzas hasta que finalmente logró salir del hoyo.

Cuando salió, las otras ranas le dijeron:
- Nos da gusto que hayas logrado salir, a pesar de lo que te gritábamos.

La rana les explicó que era sorda, y que pensó que las demás la estaban animando a esforzarse más y salir del hoyo.

Una palabra tiene el poder de salvar o hundir una vida, cuidémosnos.

ESTA HISTORIA CONTIENE DOS MORALEJAS:

La lengua tiene poder de vida y muerte.
Una palabra de aliento compartida a alguien que se siente desanimado puede ayudar a levantarlo y finalizar el día.
Una palabra destructiva a alguien desanimado puede ser que acabe por destruírlo.
Cualquiera puede hablar palabras que roben a los demás el espíritu que les lleva a seguir en la lucha en medio de tiempos difíciles.
Tengamos cuidado con lo que decimos.
Pero sobre todo con lo que escuchamos; no siempre es bueno prestar atención a lo que nos dicen. Escuchemos y utilicemos solo lo que es bueno.
Hablemos de vida, de alegría, de esperanza, a todos aquellos que se cruzan en nuestro camino. Ese es el poder de las palabras…..a veces es difícil comprender que una palabra de ánimo pueda hacer tanto bien.

El principio de las 3 F's


La meta de la vida es la Felicidad, la tuya propia y la de los que te rodean.
Y la fórmula es simple, sigue las 3 F's

Fe

Sin importar la naturaleza de tus creencias, mantente firme en tus convicciones. Fe, es creer en lo que piensas, en lo que dices y en lo que haces. Es la energía que impulsa tu vida. Propiamente es el alimento que nutre tu espíritu. Si no crees, no eres. Ten fe.

Fuerza

Ya alimentado de fe, la fuerza es el motor que mueve tus proyectos. Es el mecanismo que remueve todos los obstáculos, por pesados que estos sean. Es el músculo que te levanta cuando caes y el carácter que no deja que te venzas ante la adversidad. Ten fuerza.

Felicidad

Alimentada tu Fuerza con Fe, estarás entonces en posición de buscar la felicidad. Hay gente que vive esperando un momento, un evento o una persona para ser feliz, sin embargo la felicidad no viene de afuera hacia adentro, sino a la inversa, de adentro hacia fuera (Nada ni Nadie te hará feliz si no lo eres por ti mismo). Busca la felicidad en tu interior y proyéctala al exterior. Muchas de las cosas que te hacen feliz ya las tienes y sólo es cuestión de reflexionar acerca de ello. Una vez que proyectes felicidad, las cosas y las personas a tu alrededor te harán feliz.

Sé Feliz.

Hoy, es otro día


Hoy, es otro día.
Tan parecido, pero tan diferente a ayer.
Hoy, es un renuevo de experiencias del pasado.
Otro día que llega, después de otro día que se va.

Con el nuevo día,
el nacimiento de nuevas ilusiones,
renovación de esperanzas,
evolución de ideas,
crecimiento de conocimientos.

Porque otro día, es otra oportunidad.
Y es que nos pasa tan seguido,
que ni siquiera lo apreciamos.
Y es que pareciera que siempre habrá otro día
que hay quien inclusive lo diga con tedio:
“Otro día”, hasta un día que ya no haya otro.

Hoy es otro día y yo con él soy otro

LA MADRE, LA MEJOR OBRA DE DIOS


Dios que estaba ocupado en crear a las madres, llevaba ya seis días trabajando horas extraordinarias, cuando un ángel se le presentó y le dijo:“TE AFANAS DEMASIADO SEÑOR”.

El Señor repuso: pero no te das cuenta que esta criatura tiene que ser lavable de pies a cabeza, sin ser de plástico y que tiene que llevar cien piezas movibles, todas reemplazables funcionar a base de café negro y de las sobras de comida, que tiene que poseer un regazo capaz de desaparecer cuando se ponga de pie, un beso capaz de curar todo, desde una pierna rota hasta un amor frustrado y tener seis pares de manos

Y el ángel confundido observó: ¿Seis pares de manos Señor? ¡Eso no es posible! no son las manos el problema, agregó el Señor, sino los tres pares de ojos

¿Y eso es para el modelo normal? Preguntó el ángel.

Y el Señor le explicó: uno para ver a través de la puerta siempre que pregunte ¿niños, que están haciendo ahí adentro? Aunque ya lo sepa muy bien; otro detrás de la cabeza para ver lo que más le
valiera ignorar, pero que precisa saber; y desde luego los de adelante, para mirar a un niño en apuros y decirle, sin pronunciar siquiera una palabra: “te entiendo hijo y te quiero mucho”.

El ángel le tiró de la manga y advirtió mansamente: vale más que te vayas a la cama señor, mañana será otro día.

... No puedo... y además creo que me falta poco. dijo el Señor agregando:

ya hice una que se cura por si sola cuando enferma; que es capaz de alimentar a una familia con un poco de frijol y de persuadir a un niño de cuatro años que se esté quieto mientras lo baña.

Lentamente, el ángel dio la vuelta en torno a uno de los modelos maternales diciendo: me parece demasiado delicada, comentó con un suspiro.

Pero es muy resistente aseguró Dios emocionado, no tienes idea de lo que es capaz de hacer y sobrellevar.

¿Podrá pensar? preguntó el ángel.

Claro, y razonar también, respondió el Señor.

Por último el ángel se inclinó y pasó un dedo por la mejilla del modelo, diciendo: ¡tiene una fuga!
y dijo Dios: no es una fuga, es una lágrima.

¿Y... para qué sirve? Dijo el ángel.

Para expresar gozo, aflicción, desengaño, pesadumbre, soledad y orgullo.

Eres un genio Señor, comentó el ángel.

Y Dios, con un perfil de tristeza observó y dijo: “yo no se la puse.”

¿Que dicen nuestros hijos? Las diferentes imágenes de una madre a los:


A los 4 años: "¡Mi mamá puede hacer cualquier cosa!"

A los 8 años: "¡Mi mamá sabe mucho! ¡Muchísimo!"

A los 12 años: "Mi mamá realmente no lo sabe todo."

A los 14 años: "Naturalmente, mi madre no tiene ni idea sobre esto"

A los 16 años: "¿Mi madre? Pero ¿qué sabrá ella?"

A los 18 años: "¿Esa vieja? ¡Pero si se crió con los dinosaurios!"

A los 25 años: "Bueno, puede que mamá sepa algo del tema..."

A los 35 años: "Antes de decidir, me gustaría saber la opinión de mamá."

A los 45 años: "Seguro que mi madre me puede orientar"

A los 55 años: "Qué hubiera hecho mi madre en mi lugar?"

A los 65 años: "¡Ojalá pudiera hablar de esto con mi mamá!"

AMOR DE MADRE



De niños creemos que mamá todo lo puede, que no siente cansancio, que no sufre... esa imagen que guardamos de ella con el tiempo no coincide con la que vemos cuando pasan los años... Entonces descubrimos que mamá también sufre, se cansa, está triste, no tiene fuerza, calla ocultando el dolor...

La vemos como un héroe sobrevivir a grandes tragedias, llevarnos de la mano conteniéndonos y mostrándonos la vida siempre del lado más bello...

De niños no entendemos sus lágrimas... de adultos nos preocupan... o no las comprendemos...

Así como nosotros necesitamos tantas veces de la protección de esos brazos fuertes, de la comprensión de nuestros gestos o de nuestros silencios, de nuestro dolor... ella también nos necesita...

Por eso debemos detenernos y observarla... abrazarla y hacer que sienta que estamos allí... que nos importa, que es valiosa... y de esta forma regresaremos a ella el más hermoso sentimiento que nos enseñó, el sentimiento que lleva paz y tranquilidad en los momentos difíciles de la vida, el que nos contiene, el que minimiza el dolor, el que nos hace luchar por nuestros sueños e ideales... pero por sobre todo nos enseña a dar sin pedir nada a cambio: El Amor.